Apuntes sobre el comienzo de la radioafición hellinera.

Radioaficionados de Albacete, Gandía, Jaén y Córdoba, junto a los de Hellín en la noche de Jueves Santo el año 1.983
Radioaficionados de Albacete, Gandía, Jaén y Córdoba, junto a los de Hellín en la noche de Jueves Santo el año 1.983

 

“Si lanzas tu llamada al éter, alguien la escuchará y nunca estarás solo”

Al igual que en otros lugares de España y el mundo, Hellín contó con personas que en un momento dado de su vida descubrieron la radioafición como método idóneo para experimentar en el mundo de las ondas y comunicarse con sus semejantes.

Aunque no tenemos datos fiables sobre el comienzo de este tipo de emisiones desde la ciudad, es muy posible que se llevasen a cabo a partir de finales de los años sesenta del pasado siglo, o principios de los setenta y uno de los primeros en realizarlas fuese EA5 KS, Antonio Megías Navajas, que practicaba su afición en la manera que entonces era habitual, bien en fonía, en la modalidad de AM, o CW, en este último caso sirviéndose del “picapiñones”. En ambas modalidades se utilizaban los equipos habituales en aquella época, grandes transceptores de válvulas, en la mayoría de los  casos autoconstruidos.

Otros radioaficionados locales, también pertenecientes a la época inicial de la radioafición local fueron EA 5 OY, José María Pérez Ontiveros y ya más posteriormente EA5 BZN, Jesús Fernández Rodríguez, que emitía desde su QTH en Castellón. Seguramente existieron en aquella época más radioaficionados hellineros, si bien no tenemos constancia, lo que nos impide situarlos en esta gloriosa etapa, pero eso no es obstáculo para que enviemos a todos ellos nuestro recuerdo y figuren  con todos los honores dentro de la familia de los “radiopitas” locales.

Con el paso del tiempo, la radioafición a nivel general comienza a interesar cada vez en mayor manera a un importante número de personas. La modernización de los equipos, que experimentan una importante reducción en su tamaño, además abandonar las válvulas, convirtiéndolos en fáciles de instalar, tanto en los propios domicilios, como en vehículos, hacía que cada vez fuesen más las personas que se sintieron atraídas por esta actividad.

Aprovechando dicha coyuntura es cuando puede indicarse que comienza de una forma más intensa y estable la radioafición en Hellín, a principios de los años ochenta, incrementándose el número de sus practicantes.

De esta manera, la radio unió a una serie de personas, algunos ya conocidos entre sí y otros que se hicieron amigos, a través de practicar la afición común.

En aquella época, para acceder a la obtención de una licencia de radioaficionado, existían básicamente dos posibilidades. Una era la licencia temporal, limitada, o de principiante, conocida con el prefijo EC, que permitía después acceder a la licencia definitiva, EA, tras cumplimentar la tramitación existente. La otra, que utiliza el prefijo EB, únicamente posibilitaba entonces las transmisiones en VHF-UHF, sin poder pasar a las bandas decamétricas, o de HF.

La práctica totalidad de los radioaficionados locales se decantaron por presentarse a los exámenes de la modalidad EC, en una de las convocatorias realizadas en los servicios de Telecomunicaciones de Albacete.

Obtenida la correspondiente licencia, en el ámbito referido y cumplimentada la tramitación para instalar los equipos, las nuevas estaciones de aficionados “Eco Charli” comenzaban a emitir desde Hellín.

Se había conseguido el primer escalón, pero era necesario continuar el camino.

Para obtener la definitiva licencia EA, además de tener que efectuar otro examen, los radioaficionados “novicios” debían acreditar la realización de los contactos pertinentes, en los segmentos de comunicación destinados a los mismos.

Uno de ellos era la banda de 10 metros y en los 29 MHZ fue donde los hellineros, al igual que otros residentes en distintas zonas de España, cuando la propagación lo permitía, podían contactar con otras estaciones de la península ibérica y resto del mundo, si bien existían grandes dificultades por las condiciones de dicha banda. Habitualmente eran más accesibles las estaciones ubicadas en las provincias limítrofes y las del distrito 8 (Canarias).

Con el número de contactos necesarios acreditados, aquél primer grupo de amigos radioaficionados se presentaba a los exámenes de EA y por fin obtenían la licencia definitiva.

A la izquierda Antonio Megías EA5KS en la celebración del Día del Radioaficionado en Cieza, año 1984
A la izquierda Antonio Megías EA5KS en la celebración del Día del Radioaficionado en Cieza, año 1984

Entre aquellos radioaficionados hellineros que reiniciaron desde la ciudad la actividad en las ondas se encontraban EA5CTZ (Ángel Romero), EA5DIQ (Juan José Rubio), EA5DVT, actualmente EA5SC (Francisco Sánchez), EA5DUJ (Rafael Campillo), EA5DIO (Luis Rodríguez), EA5DVV (Antonio Espinosa) y EA5EIM, actualmente EA5MD, Antonio Mondéjar, a los que también se unió en los meses siguientes la primera mujer de la “Promoción de los Ochenta”, EA5EAO, Josefina Gómez.

Las estaciones de Hellín recibieron en aquellos primeros tiempos la inestimable ayuda de colegas de otros lugares cercanos, con los que se podía tener contacto de manera permanente a través de la banda de VHF. Especialmente debe destacarse a los colegas de la ciudad de Cieza (Murcia). También desde Albacete y otros lugares de la provincia, se dieron importantes vínculos afectivos, al igual que ocurrió con otros residentes en diferentes provincias españolas. A todos ellos vaya el agradecimiento y recuerdo entrañable.

El grupo inicial de radioaficionados hellineros se fue ampliando de manera rápida y otras nuevas personas pasaron a formar parte del mismo, hasta llegar al momento actual.

Desde los primeros aficionados a las ondas y la realidad presente han pasado, no solo los años, sino muchas otras metas logradas, algunas de las cuales iremos recordando en el futuro.

Angel Romero ( EA5CTZ)